Definitivo, mi edificio es el de Aquí no Hay Quien Viva
Anteayer os comentaba lo cachondos que son en mi garaje, pero lo que me he encontrado hoy al llegar a casa a superado toda mi capacidad de sorpresa…
Imaginaos, llegais a casa, después de un largo día de trabajo, y al llegar a vuestra habitación, oh sorpresa, oh dolor, oh campos de soledad… No puede ser me estoy volviendo loco, piensas. ¡Estoy oyendo a un mexicano cantar rancheras a todo volumen en el patio de luces!
Tras unos instantes de desconcierto, se me ocurre comentarselo a Lluvia, quién muy habilmente me propone que lo grabe. Genial, así no me tomareis por loco cuando os lo cuente.
Aquí teneis, al mejicano de mi escalera, prometo que no es ningún truco, esto es lo que se oía en mi habitación.
¿Flipante o no?



