Hay cosas sagradas
Hay cosas sagradas que has de hacer sea como sea, nada puede estropearlas. Por ejemplo dormir la siesta, que importa si estas en la calle o cualquier otro sitio, cuando llega la hora de la siesta se duerme y punto.
Otra cosa sagrada es la cervecita con los colegas en el bar, pase lo que pase, aunque caigan chuzos de punta.
Y por supuesto, si te entra un calentón, no puedes dejarlo para otro momento. Aquí te pillo aquí te mato.










